Crónica: Jackies Festival apuesta todo al rojo, todo al house
Sold out en una nueva edición de Jackies Festival en IFEMA, firmando una noche de ambientazo, gozo y mucho baile. No hace falta más.
El pasado sábado 25 de abril volvimos a IFEMA Madrid para una nueva edición de Jackies Festival en su ya consolidado periplo por la capital. Lejos de perseguir modas, la marca barcelonesa ha construido una trayectoria constante en torno al house, desde que nació primero como fiesta boutique y luego expandiéndose a formatos mayores tanto allí como en otras ciudades como Mallorca, Lisboa o Ámsterdam, o la propia Madrid donde ya lleva varias ediciones de éxito apostando por el formato festival. Y esta vez no nos lo podíamos perder, formando parte de las 10.000 personas que firmaron el sold out. La apuesta era clara: todo al rojo, todo al house.
Abrieron la velada Nesi b2b Givio, seguidos por PIEM, que con una muy buena selección sentaron las bases de lo que sería la noche abriendo la pista sin forzarla. Qué fundamental es el trabajo de los residentes, pues pocos artistas pueden transmitir el sentimiento de la marca tan tan bien como ellos.

El primer gran punto de inflexión llegó con Chus & Ceballos, que jugaban en casa. Profetas en su tierra, había muchas ganas de verles después de cinco años y eso se notaba en el ambiente. En esta ocasión, los capos de Stereo Production ofrecieron un muy buen set enfocado en sonidos house, con guiños reconocibles y momentos de comunión como “Jack” o “Sing It Back”. Más allá del repertorio, hubo algo de reivindicación en su sesión, una forma de recordar de dónde viene todo esto. Y sí, el casco de Chus sigue siendo tan icónico como siempre. ¡Qué bueno que volvisteis!
Seguía el turno para el cabeza de cartel de la noche, probablemente el artista que mejor entiende cómo traducir el house a un formato masivo sin perder frescura. Purple Disco Machine es pura diversión y gozo allá donde va. El inicio con "Last Night A Dj Saved My Life" mezclada con sus propias producciones era toda una declaración de intenciones. Sesión frenética, llena de edits, clásicos y música con su sello que iban encajando sin sensación de collage –y sin pausa–, donde se sucedían temas desde "Billy Jean", "Valerie" (¿y lo bonito que fue hace unos días vivir el "Call On Me", al fin, en manos de Eric Prydz?), "Body Funk" o un "What a Girl To Do" que recuperó para la causa house, con una fluidez que mantenía la pista en constante movimiento.

Si al inicio del set destacaba sobre el ambiente rojo con su brillante chaqueta morada –cómo no–, luego se quito para dejar ver una camisa roja que se mimetizaba con el entorno. Para el cierre, nos coló el "Loco Loco" antes de su icónico remix de pop star para Madonna o un "Substituion" más que celebrado.
Tomaba el relevo Mr. Belt and Wezol, aunque más bien solo Bart Riem aka Mr. Belt al causar baja Wezol. Quien esperase que fuese a arrugarse, o que la sesión sería una encadenación de hits de radio estaba muy equivocado. Sesión seria de house, donde "Work" de Masters At Work marcaba los primeros pasos. Ya cerca del cierre, himnos 'propios' como "I Feel Love" o "It's Not Right But It's Okay" elevaban al público aún más en volandas. Pocos artistas tienen el criterio de aunar clasicazos y sonido contemporáneo como ellos.
Y llegaba el cierre en las manos de Jayda G a la que teníamos muchas ganas de volver a ver. Un prodigio de la naturaleza –difícil sacarle una foto, porque en todas sale movida– que baila en cabina como la que más, transformando su sesión en algo mucho más físico. Pura energía la de la canadiense, que tiene un gusto exquisito por ese house con alma de la vieja escuela –qué bien nos entró ese "Finally" de Kings Of Tomorrow– y que mantiene en sus propias producciones –buena algarabía se montó cuando sonó "Uncomfortable"–. Imposible no bailar con ella. Y como detalles, qué bueno era ver a djs que habían pinchado antes, especialmente a Chus y Ceballos, disfrutando de cerca del espectáculo, y por parte de la promotora que regalasen un vinilo de la colección a cada artista.

Una producción simple pero eficaz
A nivel producción, nos encanta la propuesta minimalista de Jackies. Lo fundamental es la música. A nivel sonido, la verdad que bastante bueno para lo complicado que es un recinto de la talla IFEMA, con potencia suficiente aunque le faltaba una mayor definición, especialmente de los agudos. Visualmente, sin pantallas y una iluminación carmesí simple pero efectiva que destacaba el ambiente y el único e icónico logo de Jackies al fondo del stage. No hacía falta nada más. Y, pese al anunciado sold out, las dimensiones del pabellón dejaban espacio suficiente para moverse con facilidad sin demasiadas estrecheces.
Ese minimalismo, junto con una media de edad que podía superar los 40 años, nos dejó una sensación de ambiente disfrutón y hedonista donde los móviles pasaron a un segundo plano y se notaba ambiente de alegría y comunidad. Lo que nos gusta encontrar en una pista de baile. Lo que nos transmite el house.

Próxima parada: Parque Tierno Galván
La cosa no acaba aquí. No podemos esperar al próximo Jackies Festival, y por suerte el domingo 28 de junio, de 17:00 a 23:00, el Parque Enrique Tierno Galván se transformará en el epicentro del universo Jackies, esta vez en el formato open air que tanto les gusta y tan bien encaja con su propuesta. El enclave de "La Carbonería de Galván", rodeado de naturaleza, será el escenario perfecto para disfrutar mientras cae el atardecer sobre Madrid.
El line up, cuidadosamente seleccionado, vuelve a poner el foco en el house sin concesiones, reuniendo a varios referentes internacionales en un menú que incluye a DJ Tennis (Special House Set), Folamour, Roger Sanchez y los residentes Nesi y Piem.
Otro contexto, misma filosofía. Allí nos vemos.

Fotos: Jackies