Crónica: Brunch Electronik Madrid arranca su temporada festivalera
Eric Prydz y Paul Kalkbrenner dieron el pistoletazo de salida en la Caja Mágica a la temporada primaveral de Brunch Electronik en la capital, que dejó una buena tarde con algunas cosas por pulir. Así lo vivimos.
Había muchas ganas. Y se notó desde el minuto uno. El pasado viernes 17 de abril, Brunch Electronik Madrid levantó el telón de su temporada 2026 con Magical Sessions, una especie de prólogo que, más que calentar motores, dejó claro por dónde van a ir los tiros este año: formato grande, carteles de peso y una clara inclinación hacia lo festivalero. La explanada de la Caja Mágica se convirtió en el escenario –amplio, cómodo, funcional–, aunque todavía lejos de esa identidad tan reconocible y llamativa que tiene el Brunch en el entorno parque. En redes sociales, la organización promete que evolucionará en las próximas fechas. Le conviene.
Para este arranque, contaba dos nombres que no necesitan presentación: Eric Prydz y Paul Kalkbrenner. Dos auténticas leyendas, dos formas de entender y transmitir la electrónica, dos narrativas propias y distintas compartiendo tarde, más bien noche. Antes, Macarena Hoffmann y Charmeine abrían la veda, y disfrutamos de una Honeyluv que marcó el tono con un house efectivo, bailongo y sin complicaciones que nos gustó bastante. Pero parecía aquí la gente venía a otra cosa.
Lo de Eric Prydz fue un viaje reconocible, apostando por el progressive house marca de la casa, jugando con sus múltiples alias –Pryda, Cirez D– pero más festivalero que su última visita a Fabrik hace unos meses, tirando también de nostalgia sin caer en lo obvio con guiños a Daft Punk o Eurythmics, varios momentos épicos con esos build up melódicos y un cierre memorable con el himno "Call On Me" que, una generación como la nuestra, esperaba hacía más de una década vivir en directo y significa mucho. Muchísimo. Momento precioso, pero que llegó unos 15 minutos antes de lo previsto alargando bastante el cambio entre uno headliner y el otro sin que terminásemos de entender el por qué.

Mención especial merecen las visuales desplegadas sobre las grandes pantallas que daban forma al escenario. Bien sabido es que el ex-SHM original sabe jugar mucho con las proyecciones y los láseres, aunque con un mínimo pero siendo quisquillosos: fue una pena que no fueran ad hoc para el evento, especialmente en esa parte a modo paparazzi –una sátira que invierte los flashes de la cabina a la pista– que no correspondía con el momento, aunque sabemos que eso es más factible en grandes festivales y no se lo podemos reprochar.
Después llegó Paul Kalkbrenner. Dicen las malas lenguas que si le has visto una vez, es como si le hubieras visto todas, pero pese a esta fama el alemán siempre atrae multitud de público entregado a la causa. Nosotros incluidos. Y siempre tiene algo diferente que ofrecer. Pitillo en boca –entre dientes, como él bien sabe–, actitud de ese directo tan suyo y a funcionar. Vaya que sí.
En esta ocasión, su último álbum 'The Essence' del pasado año tuvo bastante peso, en detrimento de algunos clásicos como "Sky And Sand" que la gente demandaba con ansia. Pero nosotros, más que satisfechos con su planteamiento. Eso sí, escuchar "Te Quiero" o "Revolte" siempre entran bien da igual las veces que las hayas oído antes. Si Eric optó por rescatar su versión del "Valerie" de Steve Winwood de 1982 para su despedida, Paul encaminaba el final con la suya propia de "White Rabbit" de Jefferson Airplane de 1967. Tremendo temazo es "Feed Your Head".

Reseñable que el sonido en esta última actuación subió notablemente de volumen frente a lo pobre que había sido a lo largo de la tarde. Porque sí, hubo cosas a pulir. El sonido, especialmente al principio, se quedó corto para un espacio de esas dimensiones –y si se junta con la gente que se cuenta su vida en la pista, algún aviso hay que dar–. En un momento que nos acercamos al punto de hidratación los grifos se quedaron sin agua –error básico que no sabemos si subsanaron después– y, aunque el acceso fue exhaustivo, circulaba por el boca a boca –y después en redes– varias notificaciones de robos y uso de gas pimienta dentro del recinto. En el lado positivo, no tuvimos problemas en barras y baños, que funcionaron sin grandes esperas, algo que no siempre es habitual en este tipo de formatos masivos.
Más allá de los detalles, la sensación general es clara: esto es solo el principio. Había ganas de primavera. Había ganas de dos titanes como Eric y Paul. Había ganas de bailar en comunión al aire libre. Y sí, también había ganas de ese punto de "festivaleo" que cada vez define más esta propuesta. Había ganas de Brunch. Y el mes de mayo viene fuerte.
Para la Spring Season como tal, el día 9 apunta a lo narrativo y emocional, con el b2b entre Dixon y Jimi Jules, acompañados por Maceo Plex. El 10 sube revoluciones con el techno sin filtro de Speedy J b2b FJAAK y el contraste de Gerd Janson junto a Marcel Dettmann. Pasando al fin de semana siguiente, el 16 se abre a lo híbrido con WhoMadeWho y Colyn en la fecha más festivalera del ciclo, y el 17 cierra en clave house con Honey Dijon liderando un line up centrado en el groove más hedonista.
Para todos los gustos. Esto no ha hecho más que empezar.