Brunch Electronik Festival: desafiando el verano barcelonés a golpe de electrónica

Brunch Electronik Festival demuestra que un gran festival de música electrónica también puede apostar por la comunidad, la sostenibilidad, la salud mental y los espacios seguros, sin renunciar a un cartel de primer nivel.

Brunch Electronik Festival: desafiando el verano barcelonés a golpe de electrónica

Si algo hemos demostrado quienes llevamos años recorriendo festivales es que pocas cosas nos hacen quedarnos en casa. Ni la lluvia, ni el barro... ni el asfalto del Fòrum en pleno agosto

Cualquiera que haya paseado por el asfalto barcelonés en pleno verano sabe que el calor no hace concesiones. Pero quizá precisamente por eso Brunch Electronik se ha convertido en una tradición. Porque convierte esas tardes calurosas y las puestas de sol en el Mediterráneo en parte de una experiencia inolvidable. Cuando el sol empieza a caer y la temperatura da una pequeña tregua, el Fòrum deja de ser simplemente un recinto para transformarse en uno de los grandes puntos de encuentro de la cultura electrónica europea.

Del 7 al 9 de agosto, el Parc del Fòrum volverá a convertirse en la casa de Brunch Electronik Festival, donde volveremos a desafiar el calor de agosto con una propuesta que, desde mi punto de vista, ofrece muchos más alicientes que un gran cartel.

Line Up de Brunch Electrónic Festival, uno de los festivales electrónicos referentes de Barcelona

Musicalmente, poco se le puede reprochar.

El cartel vuelve a reunir nombres que, por sí solos, justificarían el viaje. Jeff Mills, Eric Prydz y Paul Kalkbrenner (a los que pudimos ver en Brunch Madrid hace unas semanas), Jamie Jones, Kaytranada, Rødhåd, I Hate Models, Seth Troxler, Miss Monique, Marrøn, The Blaze o 999999999 son solo algunos de los artistas que pasarán por los escenarios del festival, acompañados de una importante presencia de talento local y propuestas emergentes. La programación vuelve a demostrar que Brunch sabe combinar grandes referentes con artistas que representan el presente de la electrónica. Y para los que se queden con ganas de más, after oficiales por los mejores clubes de la ciudad todas las jornadas.

Después de muchos años de festivales, he llegado a un punto en el que el line-up sigue siendo importante, por supuesto. Pero, a estas alturas de mi vida clubber y raver, me interesa mucho todo lo que sucede fuera del escenario. Ahí es donde realmente veo cómo entiende un festival a su público: cómo cuida de las personas que asisten, qué valores defiende y hasta qué punto esos valores forman parte de la experiencia o se quedan solo en el discurso.

Sostenibilidad, comunidad y cuidados en Brunch Electrónic Festival

En un momento en el que muchos festivales hablan de valores porque queda bien hacerlo, Brunch lleva años intentando integrarlos en su forma de funcionar.

Su discurso gira alrededor de tres pilares muy claros: comunidad, igualdad y sostenibilidad. Y lo interesante es que muchos de esos principios se traducen en medidas concretas, no solo en una página bonita de la web.

El festival cuenta con un Safe Space atendido por profesionales de la psicología, pensado para ofrecer apoyo emocional y acompañamiento a cualquier persona que pueda necesitarlo durante la jornada. A esto se suma un espacio específico gestionado junto al Observatori contra l'LGTBI-fòbia y la aplicación del protocolo NO CALLEM del Ayuntamiento de Barcelona para prevenir y actuar frente a violencias machistas, sexuales y LGTBIfóbicas. Son recursos que ojalá algún día dejaran de ser necesarios, pero mientras lo sean, me parece importante que formen parte de la planificación de cualquier gran evento.

Me parece especialmente interesante que un evento de estas dimensiones entienda que cuidar de quienes asisten también pasa por atender su bienestar psicológico, y no solo por garantizar la seguridad física.

Otro aspecto que me parece especialmente interesante es su apuesta por la sostenibilidad.

Brunch lleva tiempo trabajando para reducir residuos, fomentar la reutilización de materiales y acercarse a un modelo de festival de residuo cero. Además, incorpora el B!HUB, un espacio interactivo donde sostenibilidad, innovación y reflexión se mezclan con actividades participativas que invitan a pensar en el impacto que dejamos, tanto dentro como fuera del festival. Porque sí, también hay vida entre sesión y sesión.

Asistentes desafiando el calor en Brunch Electrónic Festival en Barcelona

Quizá por eso Brunch Electronik ha conseguido construir algo que va más allá de un festival de verano.

Y creo que eso tiene mucho mérito. Porque montar un cartel espectacular es cuestión de presupuesto, pero entender los valores comunitarios es ir un paso mas allà, y con esto, me han ganado por completo.

Así que, si este verano buscas algo más que un buen line-up y quieres descubrir un festival que también pone el foco en la comunidad, el bienestar de quienes asisten y la sostenibilidad, quizá Brunch Electronik merezca un hueco en tu agenda.